LIDERAZGO TÓXICO
Cuando el desequilibrio viste traje y habla el idioma del poder Mi padre, con esa serenidad afilada que dan 96 años de huesos y memoria, suele decir: ‘Desde que cerraron Ciempozuelos, los locos andan sueltos por la calle’. Uno sonríe por la ironía de sobremesa. Pero, si se escucha bien, la frase no habla tanto…
