LA EXCELENCIA EMPIEZA EN EL PROFESIONAL
Cuando escucho a una organización hablar de excelencia, casi siempre percibo lo mismo; una intención legítima, pero también una confusión frecuente. La intención suele ser buena. Quieren que se les asocie con fiabilidad, con calidad, con consistencia, con esa sensación de que pase lo que pase van a responder. Quieren ser elegidos cuando todo va…
