EDADISMO
65 AÑOS.
18 meses en el paro.
Y HOY eres CAMPEÓN DEL MUNDO.
Luis de la Fuente ha dirigido a la Selección Española en una final de un Mundial.
Pero hubo un tiempo, no tan lejano, en el que nadie llamaba a su puerta. Estuvo 18 meses en desempleo.
Una etapa que llegó a definir como uno de los momentos más duros de su vida. Sólo él sabrá qué cosas le pasarían por la cabeza.
Hoy está en lo más alto de su profesión. Y tiene 65 años.
No puedo evitar hablar de algo que va mucho más allá del fútbol, una lacra social cruel muy dañina, hay que hablar de EDADISMO
Porque me pregunto:
¿Cuántos Luis de la Fuente son descartados cada día en nuestros procesos de selección?
¿Cuántos currículums ni siquiera llegan a una entrevista porque hay una fecha de nacimiento que pesa más que 20, 30 o 40 años de experiencia.
¿Cuánto talento estamos dejando escapar porque alguien ha decidido que, a determinada edad, ya es «demasiado mayor»?
Las organizaciones necesitan talento joven. Por supuesto. Necesitan nuevas ideas, nuevas miradas, energía y profesionales que vienen empujando con fuerza.
Pero también necesitan SÉNIOR.
Profesionales que ya han vivido crisis.
Que han cometido errores y han aprendido de ellos.
Que saben tomar decisiones cuando las cosas se complican.
Que aportan criterio, perspectiva y templanza.
Que pueden anticiparse a problemas que otros todavía no han vivido.
Que tienen una red de contactos construida durante años.
Que son más fieles, y leales, sin duda.
Que valoran lo que tienen, porque pueden comparar.
Y que pueden hacer algo tremendamente valioso para cualquier organización:
TRANSFERIR CONOCIMIENTO.
Porque los mejores equipos no son los más jóvenes. Ni tampoco los más veteranos. Son aquellos capaces de combinar generaciones, experiencias y formas diferentes de entender el mundo, y la empresa.
Deberíamos dejar de preguntarnos cuántos años tiene una persona, y empezar a preguntarnos cuánto talento, experiencia y conocimiento estamos dejando fuera.
Porque la experiencia no debería ser una fecha de caducidad. Debería ser una VENTAJA COMPETITIVA.
Todos vamos a cumplir los 50.
Luis de la Fuente se ha convertido, a los 65 años, en campeón del mundo, después de haber sabido lo que significa estar 18 meses esperando una oportunidad.
Su historia debería hacernos reflexionar más allá del fútbol.
El talento no caduca.
A veces, simplemente, está esperando que alguien vuelva a confiar en él o ella.
Enhorabuena, Luis. Tú has ganado, y eres fuente de inspiración y esperanza para MUCHOS.
